POESÍAS PROPIAS
KUTIMUNI LLAQTAYTA
Karullaqtamanta kutimuni
Choquehuanca llaqtayta yuyarispa
Chhaqay
k’anchariq llaqtamanta
Yuraq
q’ara runakunaq llaqtanmanta
Qayllapiñan kachhkani
Rikuchhkaniña Apu Khichusata
Chayaykamuqtiytaq sunquymi k’irisqa
Ñawiymi waqarin para hinaraq
Llaqtaymi kachhan q’ochhñi
ukhupi
Hallp’a
ukhupi
Wayrataqmi phukurin qupakunata
Apu Usuquman chayachin
Ñawiytaqmin tutayan hallp’a wayrawan
Sunquymin ancha k’irisqa llaqtayta rikuspa
Mayllapitaq
t’ikacuna?
Mayllapitaq yuraq pulla pulla?
Mayllapitaq
sank’ayu?
Mayllapitaq
q’illut’ika?
¡Manan kapunchu, wawamasiykunaq huchanpi¡
Hanaq pacha taytallay , qarpaykita
kachaykamuway
Choquehuanca llaqtayman , ch’aqchuykunki k’ikllunkunata
T’ikakunataq kutimunqa,! sunquyta
llanllarichinqa¡
Lic. Rosa Mendoza Chino
TRADUCCIÓN
REGRESO A MI PUEBLO
REGRESO A MI PUEBLO
Regreso de aquella ciudad ciudad
resplandeciente
Recordando a mi pueblo choquehuanca
Regreso de aquella ciudad que brilla como el
espejo
De aquella ciudad de hombres blancos.
Ya estoy
cerca,
Etoy viendo el Apu Khichusa
Al llegar a mi pueblo, mi corazón está herido
Mis ojos lloran como la lluvia.
Choquehuanca está entre la polvareda, entre la
tierra
El viento sopla y sopla
Levantando los residuos, hasta el Apu Osoqo
Y mis ojos se nublan con el viento
¡Oh¡ Mi corazón está herido¡
¿Dónde están las flores?
¿Dónde está la flor blanca?
¿Dónde está el sancayo?
¿Dónde la flor amarilla?
¡Oh Dios Bendito¡ deja caer las lluvias
Riega las calles polvorientas de mi pueblo
Deja que retoñen las flores
Deja que regrese la vida
y mi corazón latirá de alegría.
Lic.
Rosa Mendoza Chino
¡Oh glorioso
colegio¡
Todos unidos exhortamos
Nacional, lo
decimos felices
Ciencia y
virtud.
¡ GLORIOSO COLEGIO!
Naciste
un día de sol esplendor
Junto
a la juventud choquehuanquina
Desde
aquel día de gran esperanza
Choquehuanca
crece, como la luz del sol
en
el crepúsculo
¡Adelante, adelante Colegio¡
Estudiantes
presurosos
Escalan en tus peldaños
Valerosos
con frentes serenas
A seguir sendas de triunfo
Nacional
lo dijimos ayer
Nacional
es mi colegio
De
alegría, esperanza y saber
Que
nos cobija, nos enseña
¡Oh glorioso Nacional¡
Naciste un día de sol esplendor
Junto a la juventud choquehuanquina
Desde
aquel día de gran esperanza
Choquehuanca crece , como la luz en el crepúsculo!
¡UN CHOQUEHUANQUINO!
¡SIEMPRE ADELANTE!
Lic. ROSA MENDOZA CHINO
GLORIOSO COLEGIO NACIONAL
¡Oh! , Glorioso Colegio Nacional
Con mayúsculas, escribo tu nombre
José Domingo Choquehuanca
Expresas el desarrollo de la ciencia y el hombre
Glorioso Colegio Nacional naciste con fervor sagrado
Constituiste la perla el saber
Generaste cultura, arte, deporte logro alcanzado
Por eso te llevo en lo mas profundo de mi ser
Glorioso mío, representas la luz encendida
En tus aulas brindas
conocimiento y saber
Aprendí a diseñar la vida
Con valores y sabiduría enfrentaré el crecer
Hice este poema Gimiendo, llorando, soñando, ay de mi.
En mis ojos, la carga de una inmensa tristeza
En el seno, la carga del recuerdo me llena la alegría
Aprisiono mi pluma te digo feliz
Bodas de Oro
Mi Glorioso Colegio Nacional José Domingo Choquehuanca
Prof.
Delia Yucra Ticona
EL BESO DE LA LUNA
La noche
encendida por la oscuridad
silenciosa,
en puericia, incomprensible
miraba
una constelada inmensidad
inmensidad
de estrellas interminables
de
aquellas tantas noches…
bajó la
L
U
N
A
Del
espacio sideral
Al
encuentro de un arcángel
Con su
mirada fulgurante
Impregnada
de emoción
Le
ofrece un paseo noctámbulo
Y al
llegar al vergel de los encuentros
Risueña
y encantadora
Le
ofrece un beso angelical
Y el
ángel despertó de un ensueño
Para
nunca olvidar el beso de la
L
U
N
A
Autor:
Prof. P. Ronald Pumaleque Montesinos.
CHINCHILICO
Aquella mañana extraordinaria,
cuando el sol dio su paso firme, dando calor a los seres vivos, despertando y
alegrando los corazones de aquellos hombres laboriosos y valientes. Todos los
comuneros se fueron a la faena a cumplir con su deber; mientras tanto los niños:
Antero y Emiliano decidieron salir a jugar, cerca de un hoyo que le llamaban
“Hatun T’oqo”; allí empezaron a coger mariposas multicolores, observaban a las
libélulas, escarabajos, tarántulas y aves que cantaban dulcemente; fue muy
grande su alegría; porque vivían en armonía con la naturaleza.
De aquel hoyo grande vieron salir a una personita con dos cuernitos _ ¡Oh que
sorpresa! Ellos se quedaron perplejos al ver aquel ser que nunca habían visto,
estaban temblando de miedo y dijeron _ ¡Chinchilico! _ Cayendo al suave césped
natural de aquel lugar exótico.
Chinchilico es un ser que vive en lugares
donde hay metales preciosos; aquel ser extraordinario no tenía intenciones de
hacerles daño y les dijo: _ ¡Oh niños! No les quise hacer daño_ ¡Despierten!_
les jalaba de las manos a cada uno de
ellos, después de unos minutos Antero y Emiliano recobraron el conocimiento
y dijeron: _ ¡No nos haga daño!,
nosotros somos niños indefensos y no tenemos cuernos como tú. Y él contestó _No
teman, yo quiero ser amigo de ustedes y no les haré daño. Desde aquel día todas
las mañanas cuando el padre sol irrumpe sus primeros rayos se encontraban con su amigo Chinchilico para compartir su
juego.
Una mañana los Apus y el Hatun T’oqo
amanecieron cubiertos de neblina densa, a pesar de ello , los niños acudieron para
compartir su juego con su gran amigo Chinchilico, allí le encontraron triste
cabisbajo y rodaban gruesas gotas de lágrimas por sus mejillas.
_ ¡Amigo! ¿Quién te hizo daño?
_ ¿Por qué estas llorando? Le interrogaron secando sus lágrimas con su pañuelo.
Él contestó con voz entrecortada, aún no cesaba llorar. Sí estoy llorando
porque unos hombres altos, blancos llegaron para destruir mi vivienda, se
llevaron mi riqueza con el cual escuché decir que fabricarán explosivos, armas
de fuego y todo tipo de artefactos; lo cual dañará nuestra naturaleza, todos
los seres vivos ya no podremos vivir porque el medio ambiente se va a
contaminar muy pronto; dando muerte definitiva a los seres vivos. Los niños al
escuchar todo aquello se entristecieron y lloraron junto a su amigo
Chinchilico.
Pasaron los días, meses y años los
mineros siguieron explotando el Hatun T’oqo y el medio en que vivian ha ido
contaminándose cada vez más. El aire que respiraban ya no era puro y el agua
que bebían estaba contaminado. Los peces, los batracios se estaban
extinguiendo. Los suelos donde se cultivaba la papa, quinua,cañihua,ollucos,etc.
Estaba quedando estéril y los hombres cada vez más padecían de hambre, sufrían
con enfermedades desconocidas todo por culpa de aquellos hombres que solo
piensan en el dinero y considerarse poderosos.
Aquellos niños inocentes después de
muchos años fueron jóvenes y evocaban melancólicos los tiempos maravillosos y
tenían en su memoria y en su corazón a su gran amigo Chinchilico. Día tras día
soportaban el cambio climático; las inundaciones, las sequias y el intenso
calor que daba los rayos solares por el deterioro de la capa de ozono transcurrieron dos décadas,
Antero y Emiliano se convirtieron en ciudadanos valientes y
laboriosos al igual que sus padres, entonces, decidieron implorar a la madre
tierra, a los Apus a que vuelva aquellos tiempos maravillosos prometiendo defender,
proteger la tierra, el aire y el agua que son considerados seres vivos en el
mundo andino. Decidieron concientizar a todos los hombres para que dejen las
armas y cuiden nuestro ecosistema.
Finalmente después de tanta espera, Una
mañana cuando Emiliano despertó escuchó el trinar de las aves, que le hacían
recordar su niñez, entonces se levantó y corrió a ver quién cantaba. Vio a los chorlos
andinos revoloteando cantaban sus dulces
melodías, grande fue su alegría; Emiliano fue al encuentro de Antero para
contar lo ocurrido y en el camino se encontró con su gran amigo chinchilico quien muy contento brincaba de
alegría pregonando la gran noticia que nuestras autoridades emanaron leyes en
contra de la minería . Entonces desde
aquel día volvió la sonrisa de los hombres, poco a poco retoñaron los vegetales para el sustento de
los seres vivos. Ahora a los hombres les
queda agradecer a la madre tierra y vivir en armonía con la naturaleza
Lic. ROSA MENDOZA
CHINO
















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